¿Pensaste alguna vez, en qué hay entre la Identidad y la Esencia?

¿Qué difiere y qué permanece constante en ambos elementos?
Identidad, Esencia y el observador...
Permíteme demostrarte algo.
En esta foto, en mi mano izquierda tengo plastilina morada (la materia prima). Y en la otra mano una bola de plastilina de color naranja.
¿Cuál es la diferencia entre ellos?
El color, forma, peso, tamaño, en qué mano están, etc.
Éstas son las características de la identidad. La identidad nos permite diferenciarlos, verlos como objetos independientes uno de otro.
Ahora veamos,
¿cuál crees es la característica, que sin ella no podríamos sostener que ambos elementos son, en realidad, plastilina?
Como habrás adivinado, la plasticidad o maleabilidad propia de la plastilina.
Su cualidad de adoptar todo tipo de formas que deseemos crear, es por lo tanto una característica esencial.
La esencia, pues, es común a la plastilina, materia prima, como a la bola de plastilina aunque sus colores varíen.
La identidad distingue y separa. La esencia conecta
¿Y con nosotros qué pasa?
Durante la vida, nosotros también pasamos por un proceso parecido a esta plastilina. Hemos sido moldeados por el entorno: los deseos de nuestros padres, el nombre que nos dieron, las expectativas de la sociedad, la educación, la cultura, la religión... la lista de factores que influyen en la constitución de nuestra personalidad, es larga.
Para integrarnos al entorno al que pertenecemos debemos aprender a comportarnos de una forma u otra, cumplir con demasiados requisitos culturales, adoptar ciertas creencias y valores familiares, sociales y nacionales.
Y así se creó nuestra Identidad.
La Esencia, por el contrario, surge de la mirada hacia nuestro interior y requiere despojarse de todas las investiduras que hemos aceptado a lo largo de nuestra vida, para preguntarnos quiénes somos. Representa la búsqueda de un significado más profundo, un sentido.
Desde esta perspectiva, podríamos sostener que la Identidad, es la forma de actuar que hemos adquirido desde el exterior, a partir de las expectativas de un Otro. Y la Esencia, en cambio, representaría ese impulso más íntimo en busca de bases más sólidas, para la constitución de una autoridad interior, propia.
Dado que la identidad es la percepción que tenemos de nosotros mismos en relación con los demás, es imprescindible para el desarrollo normal. Nos da confianza, sensación de pertenencia sin perder la singularidad.
La esencia, en cambio, es invisible a la vista y requiere que la descubramos!
¿Y dónde la encontraremos? - justamente en las grietas de nuestra identidad! En aquellos momentos de crisis o de iluminación, cuando hemos bajado un poco el control, propio de la mente racional, y podemos permitirnos sentir y Ser.
La Identidad es Percepción, la Esencia es Ser.
¿Quién soy? ¿qué soy? Las preguntas que me he formulado
Cuando era pequeña me tumbaba en el pasto, cerca del arroyo donde mis hermanas mayores lavaban la ropa (sí, existía tal cosa en un ayer no tan lejano..) y miraba las nubes en el cielo.
Me encantaba crear diferentes formas con ellas, convertirlas en personajes, bordar historias y distintos sucesos. Y mientras, de fondo, escuchaba las voces de mis hermanas, el canto de los pájaros, el correr del agua, y entonces me preguntaba: "¿Quién soy yo?
"¿Soy esa imagen de niña que juega en las nubes, o esta que está aquí, tendida en el pasto?"
Ya entonces este tema me ocupaba. Tal vez porque buscaba explicación sobre la Vida y mis orígenes -en la familia me decían que era hija de una ardilla (por lo saltarina) y mi mente infantil llegó a creerlo! 😊
Después de investigar, estudiar y escuchar a la gente y entender sus problemas, he llegado a la conclusión de que por mucho tiempo hemos estado poniendo el foco en un solo aspecto de nuestra persona, definiéndonos por nuestros roles y no por nuestros propósitos, destacando nuestra posición en lugar de nuestras cualidades, preocupados por dejar una buena impresión en lugar de expresarnos....
Por eso hoy, quiero animarte a soltar un poco tu identidad!
¿Por qué?
Porque cuanto más firme, clara y fija tu identidad, más alejada y menos clara tu esencia.
Diariamente, en la interacción con las personas activamos nuestra identidad, aquello que conozco de mí y me hace distinto de los demás. Y por eso discutimos, nos lastimamos y experimentamos frustración.
¿Te ha pasado que entablaste una conversación con tus seres queridos, sin ninguna intención de pelear y la terminaste en una tormenta de emociones? ¡Esa es la razón!
Entonces, ¿cómo podemos prevenir esto para no repetirlo en el futuro?
¡Dando lugar al término medio!
¡Qué hay en el medio? el Observador!
La conciencia es el YO que Observa
El observador que hay en nosotros, tiene la capacidad de detenernos en el instante preciso - antes de que activemos una reacción que podría ser perjudicial - y ofrecernos la posibilidad de elegir. Podemos así, convertir la respuesta automática en una respuesta consciente, con un propósito, y una intención más elevada.
La conciencia, a través del observador, actúa como una especie de sistema de alerta que nos ayuda a conectarnos con nuestra esencia, la que es común a todos los seres humanos y revela nuestro Yo Espiritual.
Cuando actuamos desde una conexión con la esencia, somos capaces de realizar las mismas actividades y además expresar empatía, compasión, aceptación, ver y dar lugar al otro y no sólo a nosotros mismos.
Estarán de acuerdo conmigo en la importante de desarrollar estas habilidades, especialmente en nuestras relaciones cercanas. como en una relación de pareja, de amistad o de negocios. Así que aquí les dejo unos sencillos pasos de cómo hacerlo:
3 formas de activar este "Sistema de Alerta"
Cada vez que vayas a decir algo que empiece con aseveraciones como por ejemplo: "Yo SIEMPRE..", "Yo SOY ASÍ", "a MI NO SE ME DA..", etc... agrégale un signo de interrogación al final. Permítete poner en duda estos dichos.
Antes de cualquier conversación importante, expresa una intención sincera. Piensa antes: ¿cuál es el resultado que deseas? ¿Cuál es el propósito de la conversación? Es este el momento correcto para llevarla a cabo?
Recuerda siempre, a pesar de lo que haya dicho o hecho, puedes elegir ver en la otra persona, la Esencia Amorosa. Porque nuestra Esencia es siempre amorosa.
¡¡Gracias por leerme!!
Cristel,
El reflejo de la esencia.
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